El programa de Pago por Servicios Ambientales, de la Conafor, llega a zonas de alta marginación en donde no existe otro tipo de apoyo.
En el marco de la Expo Forestal 2011, Sofía Cortina Segovia, Gerente de Servicios Ambientales del Bosque, de la Conafor, explicó que el programa —que inició en 2004– está centrado en la biodiversidad.
El programa de Pago por Servicios Ambientales, de la Conafor, llega a zonas de alta marginación en donde no existe otro tipo de apoyo.
En el marco de la Expo Forestal 2011, Sofía Cortina Segovia, Gerente de Servicios Ambientales del Bosque, de la Conafor, explicó que el programa —que inició en 2004– está centrado en la biodiversidad.
Actualmente, toma en cuenta el tipo de ecosistemas y la diversidad de sus especies, con apoyos económicos para 21 por ciento en bosques, 45 por ciento en selvas, 13 por ciento en vegetación de zonas áridas, 12 por ciento en vegetación hidrófila y un 2 por ciento en pastizal natural.
“Para el 2011, alrededor del 50 por ciento de todos los terrenos apoyados estaban áreas naturales protegidas”, abundó Cortina Segovia.
Para garantizar el pago por estos servicios, se creó un Fondo Patrimonial para la Biodiversidad, a cargo de la misma gerencia, con dinero del Banco Mundial y dinero de la Federación, invirtiendo en zonas donde actualmente no existe otro tipo de apoyo. El objetivo es que con el capital semilla se generen intereses y con ellos se propicie la conservación de áreas prioritarias y que tienen gran repercusión por los beneficios ambientales que proveen.
En la sesión informativa también estuvo presente Gonzalo Merediz Alonso, Director Ejecutivo de Amigos de Sian Kaan, organización que este año ganó el Premio al Mérito Ecológico. Explicó la forma en que el programa de Servicios Ambientales se aplica en el estado de Quintana Roo, pero también las innovaciones que se van agregando para hacerlo más efectivo y obtener más fondos.
“Tenemos alrededor de tres millones y medio de hectáreas de selvas tropicales en el estado. Forman parte, junto con el resto de la selva de Mesoamérica, del macizo forestal tropical más grande del continente, después del Amazonas”, expresó.
Con apoyo de la Conafor, esta organización creó proyectos para que los dueños de las selvas no se vean en la necesidad de destruirlas para subsistir. Asimismo, se agregó un cobro extra por el agua potable que se consume en Cancún, proveniente de estos lugares, y se contempla un impuesto a los turistas que visitan la zona, quienes, de acuerdo con encuestas, están dispuestos a pagar por lo menos un dólar para proteger la naturaleza en el área.